1,254 millas

Yo creo que hay que tener una frontera segura. Y también creo en políticas efectivas para la inmigración legal. Sé que hay una manera de ser riguroso y a la vez tener compasión. Y, porque he sido dueño de una compañía de seguridad fronteriza por 20 años, entiendo bien los retos de esta cuestión.

Nuestras fronteras débiles parecen una invitación de 1,254 millas que lee, “Abierto para el negocio” para millones de inmigrantes indocumentados y a los criminales que se aprovechan de ellos. La inmigración ilegal viola nuestras leyes y nuestra soberanía. Una frontera débil crea situaciones peligrosas para mujeres, niños y hombres que tratan de cruzar a nuestro estado. Con frecuencia y desafortunadamente, esta gente cae víctima de criminales. He visto sus cuerpos yaciendo sin vida en los llanos del sur de Texas. Por el bien de todos los que creemos en la ley y la seguridad, tenemos que ser más tenaces en cuanto a la seguridad fronteriza.

También hay que tener compasión. Es inhumano echar fuera del país a un niño que es parte del DREAM Act o dejarlos sin sus padres al deportar a su familia. Punto.

Es inhumano echar fuera del país a un niño que es parte del DREAM Act

Necesitamos un trayecto a la ciudadanía para la gente que trabaja duro y obedece la ley. Juntos, nos paramos en la fila del supermercado o en el campo de juego. Juntos, nuestros hijos van a la misma escuela. Juntos, hemos sido parte del mismo país por décadas. Queremos que aquí se gradúen de la universidad, que aquí se inscriban al servicio militar, que aquí inviertan en un hogar o un negocio, y que aquí paguen impuestos. No deberíamos castigarlos porque hay un liderazgo inadecuado en nuestro país.

Trump dice “construyamos un muro” mientras que el Gobernador Abbott se gasta $800 millones en dinero del estado para pagar por la seguridad fronteriza federal. Acaso ¿es esta la única manera de asegurar la frontera? Si realmente lo es, está bien, pero tengo otra idea.

La protección de la frontera no es fácil, pero sí es posible. No hay país que entienda esto mejor que Israel. Nuestro país regala (no vende) $4 mil millones de dólares al año en ayuda militar a Israel. Como gobernador, le pediré a Israel que nos apoye en la preparación de un plan de acción detallado, como gesto de buena voluntad a cambio de la ayuda militar que les regalamos. En asociación con la policía fronteriza de Israel, nuestro gobierno federal y el Departamento de Seguridad Pública de Texas podemos aprender las formas más efectivas de operar y proteger nuestras fronteras.

Si se tratara de construir un campo de golf en la frontera, quizás le preguntaría a Trump. Pero para asegurar la frontera le voy a pedir consejo a la policía fronteriza de Israel.